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viernes, 24 de julio de 2015

24 de julio de 1943 - En el marco de la Segunda Guerra Mundial, se inicia el bombardeo de Hamburgo (Alemania)

Operación Gomorra

Al empezar la Segunda Guerra Mundial, Harris obtuvo el mando del 5º Grupo Aéreo en 1939 y la jefatura del Estado Mayor en 1940. Al año siguiente, el 1 de Julio de 1941, el Primer Ministro Winston Churchill ascendió a Harris a mariscal del aire y le encomendó la misión de destruir el mismo Tercer Reich desde el cielo.

Cuando el mariscal del aire británico, Arthur Harris, asumió el mando de los temibles bombarderos de la RAF, el 22 de febrero de 1942, encontró sobre su escritorio la copia de una orden secreta aprobada por el Estado Mayor: 
"La meta de los ataques debe ser golpear la moral de la población civil enemiga y, en especial, la de la clase trabajadora"

La idea era causar el terror entre la población civil alemana bombardeando las ciudades por la noche y de paso reducir el número de sus obreros y trabajadores de la industria simplemente matando a las mayor cifra de personas posible. Esta táctica defendida por él y de la cual se vanagloriaba diciendo públicamente que disfrutaba aniquilando civiles alemanes, harían que Harris fuese considerado por muchos, tanto por parte del Eje como por parte de los Aliados, como uno de los grandes criminales de la guerra.

Inicialmente las primeras misiones de Harris se concentraron en bombardear la zona de Westfalia y la cuenca del Río Rin, usualmente mediante aviones cuatrimotores Lancaster, Stirling y Halifax guiados por sistemas de navegación “Gee”. No sería hasta el bombardeo del puerto de Lübeck, objetivo que Harris eligió porque su centro histórico era de madera y por tanto ardería mejor, donde el mariscal inglés conseguiría un gran éxito al arrasar con 191 aviones la totalidad de la ciudad. Poco después le llegó el turno a Rostock devastada por 468 aparatos en Abril de 1942, exactamente igual que Colonia el 31 de Mayo de 1942 cuyo trazado urbano Harris convirtió en escombros. A estas ciudades les siguió Essen tras ser destruida por 422 bombarderos de Harris, así como posteriormente Duisburg, Düsseldorf, Wuppertal, Bochum y Dortmund


En mayo de 1942, el famoso mariscal inició los preparativos de la operación Gomorra, una furiosa campaña militar aérea dirigida contra la Alemania nazi destinada a destruir la moral de los llamados "enemigos civiles" para debilitar el poder de Hitler.

La noche del 24 de julio, las fuerzas aéreas de Reino Unido, con apoyo de EE UU, lanzaron la Operación Gomorra (llamada así por la ciudad del Antiguo Testamento que fue devastada por el fuego), un ataque aéreo sin precedentes, sobre la industriosa ciudad del Elba, uno de los mayores puertos del mundo y punto estratégico con astilleros, refinerías de petróleo e industrias metalúrgicas. Esa medianoche los aviones británicos descargaron 2.300 toneladas de bombas incendiarias. 

Del gran número de bombarderos que habían tomado parte en la acción, sólo se perdieron doce (el 1.5 %). Sin embargo. sir Arthur Harris había advertido ya que la «batalla de Hamburgo» no se ganaría en una noche: 
«Hemos calculado que han de arrojarse por lo menos 10.000 toneladas de bombas para completar el proceso de destrucción. Para conseguir el máximo efecto, debe someterse a la ciudad a un ataque prolongado.»
Fue así como el mando de bombarderos de la RAF lanzó otro ataque contra Hamburgo a las 00.57 horas del 28 de julio. Esta vez. Los 722 bombarderos que participaron en la incursión sobrevolaron la ciudad de Noroeste a Sudeste. y a las 01.12 los pilotos que llegaban para lanzar su nueva carga de bombas pudieron ver, en tierra, una extensa alfombra de fuego que cubría casi por completo el barrio nororiental de la urbe. Y en este infierno, los aviones de las oleadas sucesivas descargaron miles de bombas incendiarias y de alto explosivo.

Lo peor llegó tres días después. La diabólica intensidad del bombardeo causó un fenómeno imprevisto. Las zonas que ya ardían seguían siendo machacadas una y otra vez con más bombas, de manera que la temperatura se elevó descomunalmente. Los bomberos no podían sofocarlas y el tiempo seco y caluroso hizo el resto.

El aire supercaliente lanzó corrientes de fuego de 240 kilómetros por hora, a temperaturas de 800 ºC, y desató un gigantesco tornado de fuego. Es lo que se conoce como feuerstürm o tormenta de fuego. Las llamaradas se elevaban varios metros. 

Las cifras de la Operación Gomorra serían luego trágicamente superadas por los bombardeos de Dresde, Hiroshima y Nagasaki, pero, Hamburgo fue la primera gran ciudad en ser aniquilada.


Feuerstürm

Un huracán de fuego es una cosa terriblemente sencilla. Un gran número de incendios calienta la capa de aire inmediatamente superior y, mientras esta masa de aire caliente asciende, acude más aire a ocupar su lugar; esta nueva masa de aire atiza las llamas hasta que acaba calentándose también y comienza a su vez su movimiento ascendente: este proceso se va repitiendo sin cesar y las llamas se extienden cada vez con mayor vigor. Un fenómeno de este tipo ocurrió en Hamburgo. En algunos puntos la temperatura sobrepasó muy pronto los 1000ºC y las fortísimas corrientes convectivas provocaban vientos cuya velocidad llegaba a los 240 km por hora: una fuerza doble de la de los ciclones tropicales. A medida que el aire atraído por los incendios avivaba las llamas. Los incendios aumentaban hasta que llegaron a aumentar tanto y tanto que cubrían, en una sola masa de fuego, una extensión de 5.5 km de longitud y 4 de anchura. El petróleo derramado incendió los canales. El asfalto se derritió. La falta de oxígeno y el fuego acabaron con muchos de los que intentaron alcanzar los refugios antiaéreos. La mayoría de víctimas del ataque pereció esa noche infernal. El general de división Kehrl, jefe de la defensa civil de Hamburgo, refirió posteriormente:
«Las escenas de tenor que tuvieron lugar en el área arrollada por el huracán de fuego son indescriptibles. La fuerza del viento arrancaba a los niños de las manos de sus padres y los lanzaba en medio de las llamas. Personas que ya se creían a salvo calan al suelo, derribadas por el calor insoportable y morían en un momento. Los que intentaban huir tenían que pasar sobre los cuerpos de los muertos y de los moribundos. Los miembros de la defensa pasiva tenían que dejar a los enfermos y heridos, pues ellos mismos corrían el peligro de abrasarse vivos...»

El total de bombas lanzadas sumó las 8.621 toneladas de incendiarias y explosivas. En el período de 10 días la RAF efectuó 3091 salidas con la pérdida de 87 aparatos. Unos 22 kilómetros cuadrados de terreno fueron convertidos en cenizas, causando la muerte a 40 mil personas y dejando 37 mil con heridas graves



Arthur Travers Harris
Arthur Travers Harris nació un 13 de Abril de 1892 en Cheltenham, una ciudad de Gloucester en Gran Bretaña.

Famoso por su apodo de “Bombardeo Harris (Bomber Harris)”, el mariscal Arthur Harris se convirtió en el militar encargado de bombardear las ciudades de Alemania por la noche durante la Segunda Guerra Mundial. Estratega para unos y criminal de guerra para otros, Harris contribuyó notablemente a la victoria de los Aliados siendo el responsable de la destrucción de numerosas ciudades de Europa y de la muerte de más de un millón de personas.

Alcanzado el rango de oficial del aire en 1916, Harris fue enviado al Frente Occidental de Francia a bordo de un caza Sopwith Camel y al mando del 45º Escuadrón. Durante su estancia en los campos de batalla franceses, Harris derribó un total de cinco cazas alemanes antes de obtener la Cruz de la Fuerza Aérea el 2 de Noviembre de 1918.

Durante la “Era de Entreguerras”, Harris continuó sirviendo en la Real Fuerza Aérea Británica (Royal Air Force o RAF) participando en misiones bélicas contra fuerzas rebeldes en la India, Persia, Egipto y Mesopotamia, siendo precisamente en este última donde al mando de aviones Vickers Venon, por primera vez en su vida Harris bombardeó población civil, en este caso árabes en Irak. Gracias a sus méritos Harris sería ascendido a comandante de escuadrón en 1927 y graduado en el Colegio de Estado Mayor de Camberley en 1929. Sin embargo su mayor momento de gloria llegaría con la Rebelión de Palestina entre 1936 y 1939, cuando Harris dirigió toda la campaña aérea de bombardeos atacando a los palestinos en su propia patria o Transjordania, ya fuese a campo abierto o en ciudades con población civil, lo que le valió ser premiado con el título de vicemariscal del aire.

Harris concentró la mayoría de sus incursiones aéreas nocturnas sobre el centro de Alemania, protagonizando entre Junio de 1943 y principios de 1944 más de 58 bombardeos a Berlín y Nuremberg. Sería precisamente sobre Nuremberg el 16 de Marzo de 1944 donde Harris encajó su mayor derrota al serle derribados 95 aviones y dañados otros 71 gracias a que los alemanes habían instalado un cañón trasero en los cazas Messerschmitt Bf 110 mediante los cuales disparaban a la desprotegida panza de los bombarderos y los abatían con pasmosa facilidad. Incapaz de superar esta táctica, aquel Marzo de 1944 Harris suspendió los bombardeos nocturnos contra el interior de Alemania ante las insoportables pérdidas en derribos.

Suspendidas las incursiones nocturnas en el Tercer Reich, Harris se dedicó a bombardear los puertos costeros de Europa Occidental y las ciudades del interior de Francia. También los aviones de Harris tendrían un papel destacado en el desembarco de Normandía el 6 de Junio de 1944 destruyendo los nudos de comunicaciones, cuarteles y otros objetivos militares. Sin embargo no sería hasta principios de 1945, cuando por fin otra vez Harris se centró en las ciudades alemanas aprovechando los más cercanos aeródromos de Francia y Bélgica. Entre sus víctimas urbanas estuvo la ciudad de Dresde el 13 de Febrero de 1945, uno de sus bombardeos más polémicos al no constituir ningún objetivo militar y porque además murieron más de 100.000 civiles alemanes entre las ruinas. Otros ataques efectuados por Harris igual de devastadores se efectuaron a Pforzheim y Berlín, este último la noche del 21 al 22 de Abril de 1945 justo antes de que las tropas de la Unión Soviética invadieran la capital. Oficialmente el último bombardeo perpetrado por Harris se llevó a cabo los días 25 y 26 de Abril en Noruega contra la ciudad de Tonsberg, la cual arrasó matando a numerosos civiles noruegos.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, Harris se retiró de las fuerzas armadas el 15 de Septiembre de 1946 después de recibir abundantes críticas sobre la crueldad de sus acciones en la contienda y sus escasos efectos estratégicos sobre la industria alemana. Así pues, Harris tuvo que regresar a África para trabajar como empresario agrícola primero en Rhodesia y posteriormente en Sudáfrica al frente de la Compañía South African Marine Corporation. Increíblemente el Gobierno de Winston Churchill en Febrero de 1953, premió a Harris con el título nobiliario de Barón, motivo que le obligó a volver a Reino Unido para afincarse de forma definitiva en su patria. Precisamente en Inglaterra adquirió un terreno al que bautizó como Casa Ferry situada en Goring-on-Thames junto al Río Támesis, donde escribió sus memorias tituladas Ofensiva de Bombardeos (Bomber Offensive) y trabajó en el documental audiovisual de El Mundo en Guerra (The World at War) de 1974.

Sir Arthur Harris falleció el 5 de Abril de 1984 a la edad de 91 años en su casa de Inglaterra. Tras su muerte, la polémica entre los historiadores continuó sobre si Harris fue un estratega o un criminal de guerra, decantándose las opiniones más por esta última.
  

History of the Second World War (Purnell & Sons, 1966)