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lunes, 16 de noviembre de 2015

Cine e historia - "La Lista de Schindler"


Título original: Schindler's list 
Año: 1993
Duración: 195 min.
País: EE.UU.
Director: Steven Spielberg
Guión: Steven Zaillian
Productora: Universal Pictures, Amblin Entertainment.
Reparto: Liam Neeson, Ben Kingsley, Ralph Fiennes, Caroline Goodall, Jonathan Sagall, Embeth Davidtz, Malgoscha Gebel, Shmuel Levy, Mark Ivanir, 
Premios: 7 Premios Oscar a la mejor película, director, guión adaptado, montaje, banda sonora, dirección artística y fotografía; 3 Globos de Oro por película de drama, guión, director; y 7 Premios BAFTA, incluyendo mejor película y director, entre otros



La niña del abrigo rojo
Steven Spielberg le pidió que esperara a cumplir los 18 años para ver la película en la que figuraba como involuntaria protagonista, la «Lista de Schindler». Pero la actriz polaca Oliwia Dabrowska, que con solo tres años protagonizaba a la niña del abrigo rojo, no siguió el consejo de su director. Vio la película por primera vez cuanto tenía once años. Y se arrepiente desde entonces. veinte años después, en una entrevista aseguró que
"Fue demasiado horrible, no podía entender gran cosa, pero estaba segura de que no quería volver a verla nunca más".
Debió ser difícil para una niña de once años ver a un oficial de las SS, Amon Göth (interpretado magistralmente por Ralph Fiennes), disparar a niños y mujeres de forma aleatoria desde el balcón de su casa, una de las escenas más brutales de la película.


La película reconstruye la historia de Oskar Schindler, el empresario alemán que salvó a unos 1.200 judíos de los hornos crematorios desde que, un día, vio a una niña con un abrigo rojo desorientada durante el desalojo del gueto de Cracovia. Cuando volvió a verle, sola y perdida, subida a los carros donde evacuaban a los cadáveres de judíos, decidió hacer algo al respecto.

El abrigo que llevaba Dabrowska, el único elemento de color en una película rodada en blanco y negro, simbolizaba los vestigios de Humanidad que, aún en las circunstancias más monstruosas, sacuden las conciencias individuales y sacan lo mejor del género humano.

La niña del abrigo rojo existió en realidad. Según el testimonio de una persona en la vida real que vio a la niña:
"Cuándo llegué a Plaszow el primer día, me pusieron en un grupo para cavar una tumba inmensa... trajeron camiones, con niños de doce años en adelante, y los mataron a todos... cuando llegaron a las tumbas fueron disparados allí mismo. Una niña, una chica rubia hermosa, se sentó en la tumba, vestida con un abrigo de pieles blanco esquimal, todo ensangrentado, y pidió un poco de agua..."

El cine y la historia

El carácter paradigmático de este film lo encontramos expresado en la taquilla, en la cantidad de espectadores, que la vuelven una de las películas más vistas y conocidas sobre el Holocausto a nivel internacional. Meses antes del estreno, su director había logrado un récord de taquilla con Jurassic Park (1993), con la cual obtuvo tanto fondos económicos como la expectativa de un público y una crítica ya capturada totalmente. Por otro lado, La lista de Schindler provocó un gran impacto emocional en un público masivo que aún no estaba tan familiarizado con la temática, lo cual tuvo como corolario generar un incentivo para la producción de nuevos films acerca del Holocausto y el desarrollo de investigaciones de diversa índole. Por ejemplo, el trabajo de investigación realizado por el director dio frutos que fueron sistematizados con la creación, en 1994, de la “Survivors of Shoa Visual History Foundation”, creada por el mismo Steven Spielberg con los beneficios de la película, una ONG dedicada a la preservación de la memoria del holocausto que cuenta con más de 52.000 testimonios recopilados de testigos y víctimas de las políticas nazis y que, a su vez, ha influido en indagaciones posteriores.


La influencia del cine, sobre todo del hollywoodense, en el imaginario de las sociedades occidentales contemporáneas y en la formación de sentidos constitutivos del discurso social está hoy ampliamente aceptada. Según el historiador estadounidense Robert Rosenstone, esta construcción, que tradicionalmente era realizada y aceptada como producto legítimo de la investigación y la escritura de la ciencia histórica, es hoy un terreno de disputa. Para él,
“los historiadores no controlan el cine. Los films muestran que el pasado no es de su propiedad. El cine crea un mundo histórico contra el que no pueden competir los libros, al menos por lo que hace en el favor del público. Los films son un inquietante símbolo de un mundo crecientemente posliterario, en el que la gente puede leer pero no lo hace."
Tal vez no sea 100% rigurosa históricamente, hay licencias que se toman en beneficio de la trama. A veces se hace para subrayar algún rasgo dramático, otras para simplificar la historia que se volvería engorrosa si se atuviera a lo estrictamente documental, pero si se hace sin afectar el núcleo de la historia -y esto es una opinión exclusivamente personal- es un recurso válido. Mal o bien, hay hechos de la historia que permanecerían olvidados si el cine no hubiera puesto un ojo sobre ellos.

Oskar Schindler
En la ya famosa lista, Oskar incluyó los nombres de más de 1.100 judíos librándolos de la muerte, tras convencer a los nazis de que eran imprescindibles en su fábrica de utensilios de campaña para el ejército. Emilie, la esposa de Oskar, diría sin embargo, después de ser abandonada por su marido en 1958, que éste había sido un mujeriego -es sabido que su donjuanismo le sirvió para ascender en la alta sociedad alemana- y un alcohólico, y que empleó a aquellos judíos para explotarlos y evitar ser enviado al frente. No obstante, muchos testigos admiten que la actitud de Oskar Schindler, aunque en un principio fue interesada, cambió al observar de cerca el trato injusto al que eran sometidos los judíos. Y que al solidarizarse con su causa el industrial se jugó la vida.

Plaszow, el campo olvidado

Es complicado hallar restos del campo de concentración de Plaszow. Un inmenso parque se extiende por el lugar que ocupaban las barracas y las calles de tierra en las que Göth y los suyos martirizaban a los prisioneros. Aunque hay algunos carteles desperdigados en los que se informa sobre el negro pasado y se pide respeto, los ciclistas, jubilados y parejas que lo atraviesan, desconocen lo que aquí ocurrió.

El sádico comandante Göth elegía a sus víctimas asomado al balcón rifle en mano (izq.)
Amon Göth, intepretado impecablemente por Ralph Fiennes en la película (der.)
Cuenta una joven que suele pasear todos los días por estas praderas:
"La mayoría de la gente no sabe lo que pasó. Viene con sus perros, con sus bicis... No son conscientes del sufrimiento que se vivió en este lugar", 
Las botellas vacía de cerveza esparcidas por el suelo y los restos de algún picnic confirman que el antiguo campo en que fueron confinados los judíos tras ser expulsados del gueto de Cracovia es hoy un parque más de la ciudad. Martín y Joana, un joven matrimonio local, parecen ser la excepción:
"Antes vivíamos a dos kilómetros de aquí y apenas habíamos oído nada sobre este lugar. Ahora nos hemos mudado a sólo unos metros y queremos conocer bien lo que ocurrió. Es una pena que no haya más información, sobre todo, por respeto a las víctimas".
En uno de los extremos del antiguo campo se ha levantado un gran monumento y, junto a él, un puñado de pequeños memoriales erigidos por diversas asociaciones judías. Adentrándose en el parque y con mucha paciencia, se pueden encontrar restos de la antigua alambrada y las ruinas llenas de grafitis de un par de edificios que, todo apunta, sirvieron de oficinas para las SS. En el extremo contrario se encuentra la cantera en la que perdieron la vida centenares de prisioneros y que Spielberg utilizó para montar los decorados y recrear el campo de concentración. Todo está sumido en el olvido. Los interesados en ahondar en su historia, no tienen más remedio que dirigirse al centro de Cracovia donde puede visitarse la fábrica de Oskar Schindler.

Oskar Schindler con sus trabajadores en la puerta de la fábrica


Oskar Schindler

El empresario, espía nazi y gran vividor que era Schindler la bautizó con el nombre de Deutsche Emailwarenfabrik. En ella, fabricando utensilios de campaña para el ejército nazi, se enriqueció a costa del trabajo esclavo de los judíos, aunque después tuvo un ataque de compasión y cordura que le llevó a invertir su fortuna en salvar la vida de más de un millar de sus obreros. Las instalaciones de la fábrica y las del muy cercano campo de exterminio de Auschwitz están perfectamente acondicionadas como museo/memorial y reciben, cada año, a miles de visitantes.

Schindler no fue el único personaje controvertido que salvó judíos, la lista es extensa. Por ejemplo, el sargento de la Wehrmacht, Anton Schmid, fue fusilado el 13 de abril de 1942 por salvar a cientos de ellos en Vilna (Lituania). En un testimonio se puede leer:
"Para nosotros ese hombre alto, delgado y tranquilo, era como un santo..., en sus bolsillos escondía biberones con leche para los recién nacidos y los entregaba colándose clandestinamente en el gueto". 
Schmid justificaba estas incursiones en las cartas que enviaba a su familia, alegando que "no podía evitarlo, pues su corazón era demasiado blando". Un oficial alemán, Karl Plagge, en septiembre de 1943, ordenó que alrededor de 1.000 judíos trabajasen en el campo de mantenimiento de los vehículos militares ubicados fuera del gueto, alejándolos de los escuadrones de la muerte.

Al final de la película, se ve un plano de la tumba de Schindler, en el Cementerio de los Hombres Justos (Jerusalén). Sobre la misma, siguiendo una costumbre judía, varias personas van apareciendo en pantalla y dejando una piedra como señal de agradecimiento eterno. Estas personas son los verdaderos judíos a los que Oskar Schindler salvó la vida y algunos descendientes de los que ya han fallecido, que acuden a honrar a su benefactor acompañados de los actores que les interpretan en el film.

Tumba de Oskar Schindler en Jerusalén
En Israel, en Tel Aviv hay un museo sobre el Holocausto llamado Yad vashem. En este museo hay una gran avenida arbolada en la que se plantó un gran árbol por cada JUSTO. Los justos son todas las personas que sin ser judías pusieron en riesgo su vida para ayudar a judíos a salvarse. Hay cientos de historias, todas muy conmovedoras, dignas de recordar y de celebrar. Una página con mucha información: http://www.yadvashem.org/yv/es/righteous/righteous.asp

El cartel de la película es una mano grande agarrando una mano pequeña con una manga de color rojo, presumiblemente se refiere al deseo de Schindler de haber salvado a la niña de la chaqueta roja.

Spielberg quería rodar la película en blanco y negro porque toda la información que se tenía de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto judío se veía en blanco y negro, a modo de documental. La Universal Pictures se puso furiosa por el hecho, pero accedió a cambio de que Spielberg rodara primero 'Parque Jurásico'.



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